La Fachada Atlántica de Venezuela, el Golfo de Paria cuando el siglo XVI.
«He venido a devaluar la moneda: Educar a sus alumnos y no ponerle tanto énfasis a los bienes materiales ni a las pretensiones sociales» Diogenes - El Cínico
miércoles, 15 de marzo de 2023
El Golfo Triste
domingo, 12 de marzo de 2023
Un país que no prescribe
Si trescientos años bastaron para reclamar independencia y separarnos de ese cuerpo político, monárquico, y distante llamado España; doscientos parecen suficiente para reclamar e imputar a una hermana con la cual decidimos marchar al compás. Fuimos vecinos de Venezuela, hasta 1777 cuando el gobierno español decidió integrar la antigua provincia de Nueva Andalucía (también Cumaná), con la provincia de Venezuela (también Caracas) en un cuerpo político conocido como Capitanía General de Venezuela, cuya capital “equidistaba” geográficamente con los límites de las antiguas provincias que fueron integradas.
| Cumaná (Nueva Andalucía), país al oriente de la antigua provincia de Venezuela. |
Esa unidad política, integraba superficialmente un territorio de profundas diferencias, no solo en lo meramente geográfico o histórico, ni por la expresión cultural de sus habitantes, ni siquiera en la cotidianidad de sus quehaceres, por sobre todas esas diferencias y otras, se erige nuestro perfil humano que nos hace contrapuestos. Tanto, que las sucesivas divisiones políticas post independentistas, no han logrado desdibujar el país que fuimos, y la nación que somos.
No muy profundo en nuestra conciencia, casi a flor de piel, tras de nuestra afable sonrisa y detrás de nuestros ojos achicatados por los rayos del sol, a pesar del aporte genético de otras naciones que nos trastocaron hasta el color de la piel, tras de ese hombre desparramado en gracias, de calurosos sentimientos y solidaria amistad, detrás de ese hombre silvestre; detrás de todo eso y más, la esencia arawaca y caribana impera.
Ese inédito espíritu guerrero y silvestre, fue coraza y espada, en todas las luchas de nuestra común historia. Fuimos solidarios y rebeldes manifiestos cuando el 19 de Abril de 1811 gritamos libertad, guerreros orientales ayudaron a liberar a Venezuela antes de expulsar de su nativa tierras al Ejército Español. Fueron copartícipes de la libertad de los pueblos del sur coronada en Ayacucho, tras una garua de sangre que irrigó muchos campos de batalla. Jamás irrumpimos con ejércitos u otras fuerzas organizadas, para allanar y sembrar de calamidades a otros pueblos. Cuando nuestros hombres y ejércitos dejaron nuestras fronteras, más allá del río Unare, siempre fue para socorrer, liberar y fortalecer las ciudades de la otrora Gran Colombia. A sus generales subordinamos nuestros ejércitos, y a sus políticos nuestro destino; y quizás también nuestras esperanzas. Cuando la barbarie de los amarillos y de los azules, a cántaro saturó con sangre los campos de oriente y de occidente, nunca se dijo con pánico en las calles de la capital de la República, ¡vienen los orientales! Todo lo contrario, fueron estas tierras y estos brazos orientales quienes cobijaron en las más difíciles circunstancias a los hermanos del centro y de occidente cada vez que lo solicitaron; la migración a oriente marcó esta región como lugar de amparo. La Tierra de Gracias de Colón, era real y más parecida al paraíso de lo que él supuso, lástima que ese afecto y benevolencia se haya interpretado erróneamente.
Venezuela nos ha dado la espalda y omite nuestra realidad. Orbitamos un poder central, que utiliza nuestros recursos naturales y humanos para el marcado desarrollo de un país y un entorno que péndula entre el centro y occidente. Nuestros pueblos se convierten en “cascarones” luego de la zafra producto de los caprichos de Caracas, lo que implica un desarrollo degenerado en mera subsistencia.
Podemos señalar como ejemplo, que algo más allá del río Unare, la vía nacional se ensancha hasta convertirse en una vía moderna que va hasta las fronteras más alejadas al occidente, vía que en casi todo el recorrido es “autopista”. Poco podemos decir del camino que nos lleva a Güiria, si lo emprendes desde Barcelona, desde Maturín, o desde donde lo emprendamos. Vivimos en un territorio, colmado de trochas en su mayoría trazadas en las montañas “a capricho de mula”, sobre senderos prehispánicos, ensanchados más por el uso que por la técnica.
Esta y otras realidades, como el grado de desarrollo de los pueblos y ciudades orientales no son casual, más bien parece la consecuencia de una política metódica y sistemática, que por más de un siglo ha regido nuestros destinos. Y que a lo lejos (pero no tanto) parece indicar que el imperio aún está presente, solo ha cambiado el lugar desde donde se dirige y gravitan nuestros acontecimientos. No es difícil concluir que esa abusiva e indolente situación, colmará la paciencia y revivirá más temprano que tarda nuestro inédito perfil Aarawaca y Caribano.
miércoles, 1 de marzo de 2023
"Realismo Mágico" en Cumaná, El Hielo en Cien años de soledad
Cont.
"Cuando estaba al frente del Programa de la Universidad de Oriente " Cumaná Patrimonio Cultural" 2005-2010, en conversaciones con Ramón Badaracco, le plantee la tesis de un parangón entre el episodio del hielo en el puerto de Marigüitar y lo que plasmo Gabriel García Márquez, el "Gabo" en 100 Años de Soledad, cuando a Macondo llegaban cada año los gitanos con una maravilla distinta, y en la oportunidad de la novela, los gitanos traen una maravilla: una pieza brillante contenida en un cofre (hielo). José Arcadio Buendia lleva a su hijo Aureliano al circo para ver la maravilla de ese año y que su hijo también la vea. José Arcadio intenta tocar el hielo y el gitano Melquiades le desvía la mano y le dice: primero tienes que pagar."
"En ambos casos del hielo, el del matrimonio de Badaracco y el de Gabriel García Márquez en 100 Años de Soledad, hay cosas en común: el desconocimiento de lo que se tiene por delante, la curiosidad de saber de qué se trata, de que este hecho, como es. Para ver que sensaciones se tienen y echar a volar el pensamiento."
"Le pregunté a Ramón Badaracco si el "Gabo" tendría conocimiento del episodio del hielo en Marigüitar, me respondió: lo que tu planteas es muy interesante y es muy posible que haya habido conocimiento del caso y lo sustento en lo siguiente: al matrimonio de mis padres asistió Ramón David León quien presencio el acontecimiento del hielo. Ramón David dejo a Cumaná y se residencio en Caracas. Él era editor, escritor y diplomático. Se integró al círculo periodístico de los Otero Vizcarrondo (El Nacional). Ellos eran de extracción cumanesa. A ese círculo periodístico se asomó Gabriel García Márquez cuando se asilo en Venezuela, huyendo de la tiranía de Rojas Pinilla en Colombia. Es muy probable que, en las charlas y reuniones, haya escuchado de Ramón David León, el pasaje del hielo en Marigüitar. Quizás el "Gabo" tomó información del hielo y la idea la plasmo en su novela 100 Años de Soledad, como un recurso del "realismo mágico" para enriquecer los contenidos de su novela."
Ver artículo completo en el Blog de la Academia de la Geo Historia del Estado Sucre
jueves, 23 de febrero de 2023
Amaya vencedor de dragones
miércoles, 22 de febrero de 2023
CONFLICTOS EN LA HISTORIA DE CUMANÁ
Cumaná ha sido una ciudad con una significativa participación en los más importantes momentos históricos de nuestro país. Ha estado, por tanto, comprometida en todas las contingencias históricas que han conmovido nuestra historia. Su propia historia está llena de confrontaciones y acontecimientos bélicos que desde su establecimiento y en los avatares de su desarrollo configuran su perfil socio-político.
(Fuente Efemérides de Cumaná-Blog de la Academia de la Geo Historia del Estado Sucre)
Las luchas indígenas
La lucha por la independencia
La Federación
La Época Contemporánea: Las luchas antigomecistas
martes, 21 de febrero de 2023
Sucre, irónico
Anécdota e ironía del AJS, Gran Mariscal de Ayacucho.
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| Fotografiado de la colección original de Ramón Badaracco. |
Mentideros
La influencia andaluza en la costa oriental venezolana, dejo algunas de sus más íntimas costumbre: entre ellas la exageración y la mentira. En la capital de España, los mentideros, fueron lugares donde en el siglo de oro, los madrileños -algunos- se reunían para conversar, recabar información y compartir chismorreos, practicando un primitivo "periodismo oral". El mentidero es el antecedente de los cafés y sus tertulias, especialmente activas en los siglos XIX y XX. Allí, no casualmente, vivían los comediantes que actuaban en las aclamadas obras de los escritores del Siglo de Oro. Vivieron -no por casualidad- los propios poetas que le dieron ese brillo al siglo de oro: Lope de Vega, Quevedo, Góngora y Cervantes ... vivieron, murieron y airearon sus disputas en apenas dos manzanas junto al Mentidero de Representantes.
El género literario que aborda temas como la mentira y la exageración se conoce como
"sátira". La sátira es una forma literaria que utiliza el humor, la ironía y la exageración para ridiculizar o criticar a individuos, instituciones o sociedades. En general, su objetivo es hacer una crítica social o política, aunque también puede ser una forma de entretenimiento.
En el Oriente de Venezuela, el uso cotidiano de la sátira no es novedad, desde pequeños se nos adoctrina en los cuentos y noticias exageradas. Así que, por naturaleza, somo, sarcásticos, sátiros, fabulosos, comediantes y exagerados; pero nunca mentirosos:La sátira y la mentira, cuando se utilizan con fines de humor e ironía, pueden ser una forma efectiva de criticar y señalar problemas en la sociedad. Sin embargo, cuando la sátira y la mentira se utilizan para difundir desinformación, propagar el odio o dañar a individuos o grupos, dejan de ser consideradas humor e ironía y pueden ser consideradas como discurso de odio o propaganda.En general, el uso de la sátira y la mentira como herramienta de crítica social debe ser cuidadoso y respetuoso, y debe tener en cuenta el impacto que pueda tener en los individuos o grupos que se abordan en la crítica. Además, es importante tener en cuenta que la libertad de expresión no es ilimitada y debe equilibrarse con otros derechos fundamentales, como el derecho al honor, la privacidad y la no discriminación.
La exageración, en sí misma, no es un género literario, sino una figura retórica que se utiliza en varios géneros literarios, incluyendo la sátira, la comedia y la fábula, entre otros.La exageración es una figura retórica que consiste en aumentar o disminuir la verdad de algo para crear un efecto humorístico o dramático. A menudo se utiliza en la sátira para ridiculizar algo o alguien al exagerar sus características o acciones. Por ejemplo, en la sátira política, se puede exagerar la conducta de un político para mostrar su falta de honestidad o habilidad para gobernar.En cuanto a la relación entre la exageración y la ironía, se podría decir que la exageración es una herramienta que se utiliza en la ironía, junto con otras figuras retóricas como la parodia, el sarcasmo y el contraste. La ironía es un recurso literario que se utiliza para expresar lo contrario de lo que se dice, con el fin de crear un efecto humorístico o dramático. La exageración puede utilizarse como parte de la ironía, para acentuar la distancia entre lo que se dice y lo que se quiere expresar.
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| Personaje heroico, El Quejode y Sin Pansa |
Nota: Según la mitología los sátiros son criaturas salvajes propias de los montes y los bosques que se caracterizan por su carácter despreocupado, cruel y lascivo.
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La Fachada Atlántica de Venezuela, el Golfo de Paria cuando el siglo XVI. por: Rommel J. Contreras G. / rommeljose@gmail.com / Cumaná -...
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por: Rommel J. Contreras G. / rommeljose@gmail.com / Cumaná - abril de 2023. [Serie: 𝓔𝓵 𝓣𝓻𝓪𝓼𝓹𝓪í𝓼 𝓭𝓮 𝓞𝓻𝓲𝓮𝓷𝓽𝓮; 𝓕𝓪𝓬𝓱...






